Higiene y cuidado

Una rutina de cuidado sostenible no tiene que ser larga ni perfecta. Funciona mejor cuando las herramientas están a mano, el perro sabe qué esperar y cada sesión termina antes de que pierda la paciencia.

Una rutina breve de cinco minutos

  1. Elige un momento tranquilo y deja que huela la herramienta.
  2. Empieza por una zona donde disfrute las caricias.
  3. Haz pasadas suaves en la dirección del pelo.
  4. Evita heridas, irritaciones, ojos y nudos severos.
  5. Termina con calma y limpia la herramienta.

Elige según la tarea

  • Guante flexible: para perros que aceptan mejor la mano que un cepillo rígido.
  • Peine autolimpiante: para retirar pelo suelto y vaciarlo con una pulsación.
  • Quitapelos reutilizable: para ropa, sofá y coche entre limpiezas.
  • Toalla de microfibra: para baño, lluvia y patas húmedas.

Cuándo necesitas ayuda profesional

Si observas heridas, dolor, pérdida de pelo localizada, irritación persistente o nudos severos, detén la rutina doméstica y consulta a un veterinario o peluquero canino cualificado.

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